¿Dormir en el transporte público?

¿Dormir en el transporte público?

Cuando hacemos un recuento de cómo gastamos las horas de nuestro día, muchas veces no nos cuadran las cuentas, si estamos ocho horas en la oficina, ¿por qué entonces pasamos tantas horas fuera de casa? Una de las respuestas puede ser que parte de nuestra vida se nos vaya en trayectos de ida y vuelta en el transporte público.

Cerca de 50 millones de personas en México padecen algún trastorno del sueño, señalaron especialistas de la UNAM y dormir breves espacios durante el día y sobre todo durante los trayectos en transporte público, reflejan una mala calidad del sueño, aseguró el Responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Ulises Jiménez Correa.

Además, menciona que lo ideal es dormir de 7 a 9 horas, no utilizar dispositivos electrónicos una hora antes de ir a la cama y evita cenas abundantes, así como bebidas con cafeína. Dormir en lugares como el metro o el microbús afecta también el descanso debido a los factores de movimiento y calor, “simple y sencillamente pues solo va a ser un pequeño paliativo, pero no nos van a resolver nuestra necesidad de dormir como en la noche”.

Dormir en transporte público refleja que las personas no descansan bien por lo que es necesario comprometerse a cambiar los hábitos ya que “dormir durante el día puede servir, pero no como si se durmiera de un solo bloque en la noche. Recuerda que dormir no es un lujo, le damos más importancia al trabajo, a veces a la escuela, cualquier otra situación, pero dormir es muy, muy importante porque si no, no vamos a poder con las otras actividades del día.

Alrededor del 45 por ciento de la población en México padece algún trastorno del sueño, es decir, cerca de 50 millones de personas.

Las principales enfermedades que encontramos del sueño son el insomnio; en segundo lugar, el ronquido y la apnea del sueño; y en tercer lugar los trastornos del movimiento que serían las piernas inquietas o movimientos de las piernas.

Fuente: Excelsior